mascarilla

Si en verano notas la piel reseca debido al calor o al aire acondicionado, pon un humificador en tu dormitorio o en la oficina para equilibrar la hidratación de la piel.

El calor abre los poros y lo mejor para cerrarlos es aplicar una mascarilla casera. Mezcla un sobre de levadura (de pastelería) con una yema de huevo y una cucharada sopera de aceite de oliva. Extiéndelo sobre la cara y, veinte minutos después, retíralo con agua templada.